sábado, 11 de enero de 2014

verbo


Voy a arrugar esta palabra,
voy a torcerla,
sí,
es demasiado lisa,
es como si un gran perro o un gran río
le hubiera repasado lengua o agua
durante muchos años.

Quiero que en la palabra
se vea la aspereza,
la sal ferruginosa,
la fuerza desdentada
de la tierra,
la sangre
de los que hablaron y de los que no hablaron.

Quiero ver la sed
adentro de las sílabas:
quiero tocar el fuego
en el sonido:
quiero sentir la oscuridad
del grito. Quiero
palabras ásperas
como piedras vírgenes.



Pablo Neruda, “LX”, “Verbo”, en “Las manos del día”, Losada, 1968


8 comentarios:

  1. Respuestas
    1. sí, éste quizás no sea un libro tan conocido pero es el Neruda que a mí me gusta...

      gracias por estar por aquí! cariños,

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  2. No conocía esta poesía Mónica, ni otras tantas, y me gusta (aunque no sé si a la palabra le guste, la van a estrujar como a un pollo)
    Buena elección, como siempre.
    Besos

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    1. es bien distinta a esos poemas suyos melosos que teníamos que leer en la escuela... lo detestaba...!

      Pero a partir de este libro (y sobre todo de la poesía El culpable) algo se conmovió en mí y fue mi acercamiento a él y a la poesía en sí. La podés ver en esta entrada: http://trazasdemono.blogspot.com.ar/2011/05/tuve-tiempo-pero-no-tuve-manos.html

      beso grande!


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  3. Las palabras ya no son lo que eran antes.



    Beso

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    1. quizás como no nos alcanzan... hoy hasta queremos pulverizarlas a ver qué...

      una ilusión!

      cariño grande!

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  4. Qué bueno, desconocía este poema de Neruda, la idea de devolverles a las palabras su aspereza y vigor, como su propio cuerpo que la banalización y distorsión han mellado... excelente, muy interesante tu blog, saludos desde Córdoba.

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    1. gracias Andrea!

      un abrazo hacia allá desde Buenos Aires!

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